Llega noviembre, sacas el relleno nórdico del armario y vuelves a disfrutar de ese momento de meterte en la cama y taparte hasta los hombros. Pero, al cambiar la ropa de cama, aparece una duda muy de casa: ¿la sábana encimera se queda o se guarda hasta primavera?
Hay quien no concibe dormir sin ella y quien la encuentra cada mañana hecha un ovillo a los pies. Las dos formas de hacer la cama tienen sentido. Lo que cambia es la sensación al dormir, las capas que prefieres y cómo te organizas con la colada.
Puedes utilizar tu funda nórdica con o sin sábana encimera. Te ayudamos a elegir la opción que mejor encaje contigo.
Dormir sin encimera: el tacto de la funda importa más
La funda nórdica puede estar directamente en contacto con el cuerpo. Si prescindes de la encimera, la cama queda con la bajera, las almohadas y el relleno dentro de su funda.
Es una opción cómoda si te mueves bastante al dormir, prefieres tener menos capas que recolocar o buscas simplificar el momento de hacer la cama.
Aquí cobra especial importancia algo que, al comprar, a veces queda en segundo plano: cómo se siente el tejido sobre la piel. El color y el diseño se ven; el tacto te acompaña toda la noche.
Si disfrutas de una superficie suave y una caída fluida, puedes fijarte en el satén de algodón. Si prefieres un acabado mate y una sensación más fresca al contacto, el percal de algodón puede encajar mejor contigo. Son formas distintas de tejer el algodón, con sensaciones diferentes.
Al dormir sin encimera, la funda recibe directamente el sudor y el contacto de la piel, por lo que debe formar parte de tu colada habitual, junto con la bajera y las fundas de almohada. Sigue siempre las indicaciones de lavado de cada prenda.
Dormir con encimera: una capa que quizá quieras conservar
Si te gusta sentir una sábana entre el cuerpo y el nórdico, puedes mantenerla perfectamente durante el invierno.
La encimera permite conservar ese tacto que ya conoces y añade una capa que puedes utilizar por separado cuando apartas el nórdico. También reduce el contacto directo del cuerpo con la funda, aunque esta seguirá necesitando lavados.
La contrapartida es sencilla: tendrás una pieza más que lavar, tender y colocar. Y, si te mueves mucho, puede que la encimera y el nórdico terminen cada uno por su lado.
Piensa en cómo amanece tu cama. Si la sábana sigue en su sitio y te resulta agradable, conservarla tiene todo el sentido. Si acabas retirándola cada noche, puedes probar a dormir sin ella.
Para acertar con el abrigo, empieza por el relleno
Cuando refresca, es fácil añadir una capa más por costumbre. Pero una cama cómoda necesita un nivel de abrigo que se adapte a ti y a la temperatura de tu dormitorio.
El relleno nórdico aporta el aislamiento principal; la funda influye en el tacto y en la comodidad del conjunto. La encimera añade otra capa, pero no sustituye la elección de un relleno adecuado.
Antes de preparar la cama para el invierno, piensa en tres cosas: si tu habitación conserva bien el calor, si mantienes la calefacción por la noche y si tú sueles ser de quienes buscan taparse más o sacar un pie fuera.
Si necesitas orientación, en nuestra guía para elegir un relleno nórdico de otoño e invierno explicamos las diferencias entre fibra, plumón y gramajes.
Qué necesitas para vestir la cama en cada caso
Si duermes sin encimera, prepara una bajera ajustada a tu colchón, las fundas de almohada y una funda nórdica compatible con las medidas de tu relleno.
Si prefieres dormir con encimera, añade esa pieza al mismo conjunto. Puedes coordinarla con la funda o combinar tonos que ya tengas en casa.
Antes de comprar, revisa tanto las medidas como las piezas incluidas. En Cotton Artean, nuestras fundas nórdicas incluyen también las fundas de almohada y muchos modelos incorporan la sábana bajera. Encontrarás el contenido concreto en la ficha de cada producto, para saber qué tienes resuelto y qué necesitas completar.
Comprueba también las dimensiones del relleno que ya utilizas. La funda debe corresponderse con él: elegir únicamente por el ancho del colchón puede llevarte a comprar dos piezas que no encajen entre sí.
Una cama que te resulte cómoda cada noche
Puedes conservar la encimera, retirarla o cambiar de idea según la época del año. Lo que merece la pena es prestar atención a cómo duermes: si estás a gusto, si las capas permanecen en su sitio y si el tejido te resulta agradable.
En Cotton Artean llevamos más de cien años ayudando a vestir camas. Y sabemos que una buena elección empieza por escuchar lo que necesita quien duerme en ellas.
Descubre nuestros conjuntos de funda nórdica y elige el tejido y el diseño con los que te apetece acostarte este invierno.