El “número de hilos” es un término que todos hemos oído: indica cuántos hilos hay en una pulgada cuadrada de tejido. A primera vista, parece un número absoluto de calidad, pero no lo es por sí solo.
El número de hilos explica densidad, pero no explica calidad de fibra ni longitud de hilo, y eso sí cambia radicalmente cómo se siente un tejido. Un tejido con muchos hilos puede ser denso, pero si esos hilos son cortos y gruesos, el resultado puede sentirse más rígido y menos duradero.
¿Por qué el número de hilos puede ser “engañoso”?
- Un mayor número de hilos suele indicar una superficie más uniforme y lisa, pero solo si los hilos son finos y de calidad.
- Para que haya muchos hilos en una pulgada sin que resulte grueso, los hilos deben ser finos, y eso sólo se logra con fibras largas o extralargas.
- Si un tejido tiene muchos hilos de fibra corta, el tejido puede sentirse cargado y perder suavidad con el tiempo.
En otras palabras: número de hilos + calidad de fibra + longitud de hilo = tejido excelente.